Dr. Dobson Contesta Sus Preguntas
8/29/2010
PREGUNTA: La hija de mi hermana partió hacia la Universidad a los dieciochos años e inmediatamente se descontroló. Siempre había sido una buena niña, pero en cuanto estuvo sola, bebió como una alcohólica, fue sexualmente promiscua y reprobó tres materias. Mi hija tiene sólo doce años, pero no quiero que cometa los mismos errores cuando esté fuera de nuestro control. ¿Cómo puedo prepararla para manejar su libertad e independencia?
RESPUESTA: Bien, usted puede estar retrasada doce años en empezar a preparar a su hija para ese momento de liberación. La clave es transferirle la toma de decisiones y la independencia poco a poco desde su más tierna infancia, así no necesitará de su supervisión cuando esté lejos de ella. El pasar repentinamente de un severo control a una libertad total es una invitación al desastre.
Aprendí este principio de mi propia madre, quien realizó un esfuerzo calculado para enseñarme independencia y reponsabilidad. Después de ir poniendo el cimiento durante los años de la adolescencia, me hizo un “examen final” cuando yo tenía diecisiete años. Mamá y Papá se fueron en un viaje de dos semanas y me dejaron en casa con el auto de la familia y permiso para que mis amigos se quedaran conmigo a dormir. ¡Uau! ¡Catorce reuniones seguidas a la noche! Yo no podía creerlo. Podríamos haber destrozado el lugar...pero no lo hicimos. Nos comportamos más bien responsablemente.
Simpre me pregunté por qué mi madre había corrido semejante riesgo, y cuando fui ya adulto le pregunté sobre ello. Ella sólo sonrió y dijo, “Sabía que en un año te irías a la universidad, donde tendrías libertad completa sin nadie que te controlara. Quise exponerte a esa independencia mientras aún estabas bajo mi influencia.”
Le sugiero que permita a su hija probar las aguas de la libertad ocasionalmente mientras va creciendo, en lugar de tirarla al gran océano de golpe. Hace falta sabiduría y tacto para realizarlo, pero se puede hacer. Si hace el trabajo apropiadamente, el momento de la separación en seis o siete años será una suave transición en lugar de un cataclismo.
PREGUNTA: El tener un niño al que se le diagnosticó Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad puede mostrar un cuadro poco prometedor. ¿Hay algo bueno que pueda decirnos?
RESPUESTA: Hay algunas ventajas al tener trastorno de déficit de atención por hiperactividad. En cierto sentido, aún la palabra trastorno es engañosa porque el síndrome tiene muchos rasgos positivos. Como el Time informó, “El TDAH en los adultos se ve como creativo; su impulsividad se puede ver como espontaneidad; la hiperactividad les da una energía y un impulso enormes; aún su distracción tiene la virtud de hacerlos alertas a los cambios del medio ambiente. Los niños con este trastorno son alocados, divertidos, efervescentes. Tienen mucha vida.”
No olvidemos, también, que en muchos casos este trastorno se puede tratar exitosamente.
Dr. Dobson es fundador y Presidente Emérito de la organización sin fines de lucro Focus on the Family, Colorado Springs, CO 80995 (www.enfoquealafamilia.com). Las preguntas y respuestas fueron extraidas de los libros Complete Marriage and Family Home Reference Guide y Cómo Criar a los Varones, ambos publicados por Tyndale House.
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